Eclipse Solar 2019

Today Aerocene flew during the Austral Total Solar Eclipse of 2019! Our balloons were inflated in the afternoon, and at 17.41hs, the sun almost on the horizon, just before sunset, hid completely behind the moon for 2 minutes. 

Continue reading

Franja del Río – Rosario

Bitácora de Vuelos y Actividades

Por Maxi Laina y Joaquín Ezcurra

En el marco de la inauguración del proyecto artístico / cultural Franja del Río, Aerocene llegó en Rosario para realizar una actividades y vuelos Aerosolares.

Junto a un grupo de artistas locales, se construyó un enorme Museo Aerosolar y se realizaron vuelos en la costa del río Paraná, firmando en el aire nuestro compromiso hacia un futuro libre de combustibles fósiles.

Miércoles 10 de abril

Continuamos el armado del Museo Aerosolar en uno de los Galpones de Franja del Río, ideal por sus grandes superficies para esta tarea. Avanzando a buen ritmo gracias la invaluable ayuda de un grupo de artistes Rosarines que cortando y pegando bolsas, entre mate y mate, le dieron forma a un enorme paño hecho a partir de bolsas de plástico recilcadas. Nuestro coordinador de Museo Aerosolar, el psicólogo Lic. Eduardo Marengo hizo un gran trabajo en mantener a este grupo unido y motivado.

Viernes 12 de abril

Previous
Next

A las 7am comenzamos a inflar los globos Aerocene, con una leve brisa proveniente del este de 6,8 km/h, medida por Camille con nuestro nuevo anemómetro. El amplio parque entre los galpones de Franja del Río y el Centro Cultural de España fue nuestro Aeroceno-puerto elegido, ideal para correr en equipos y llenar de aire nuestros globos. Durante la mañana volamos tres globos Aerocene, y quedamos maravillados con el armónico baile que realizaban en conjunto al compás de los ritmos de la atmósfera. Sintonizamos nuestros sentidos con la atmósfera, flotando en el aire sobre el río Paraná sin dejar huellas en la Tierra.

A las 3pm nos reunimos con el grupo de artistas Rosarinos que estuvo participando durante varios días en la construcción del Museo Aerosolar. Finalmente llega el día que todes estábamos esperando! El ensamblado final, y posterior inflado guiado por Eduardo Marengo y filmado por Maxi Laina. Acordamos ensamblarlo al aire libre, y así, mientras las zapatillas sujetaban nuestro lienzo reciclado, fuimos doblando y pegando hasta llegar al esperado tetraedro.

Si bien casi ya no había sol, a eso de las 7pm decidimos inflar nuestro Museo Aerosolar. Fue un éxito rotundo, y como teníamos algunas linternas a mano, docenas de niños y niñas se acercaron a participar de este juego de sombras y luces, en un momento mágico.

Previous
Next

Sábado 13 de abril

A la mañana siguiente nos propusimos llegar para el amanecer, así que a las 6.30am ya estábamos inflando los globos. Era el primer dia de vuelo del Museo Aerosolar Rosarino y nos intrigaba saber cómo iba a volar. El sol saliendo por el este, desde la orilla opuesta del Río Paraná nos encontró con los globos inflados y ya queriendo despegarse del suelo.

Durante el resto la mañana disfrutamos de vuelos apacibles y tranquilos, con los globos volando relativamente cerca del suelo y dibujando con un GPS los Aeroglifos, firmas  en el aire para abrir la Convención del Aire de los Comunes: un Acuerdo Trans-nacional Aerosolar declarando nuestro preocupación particular: la descarbonización del aire, manifestando la voluntad por un mundo libre de fronteras, establecidas por el régimen de combustibles fósiles.

A la tarde fue nuevamente la hora del Museo Aerosolar, que lo instalamos en un lugar de mucha circulación del público que visitaba las actividades de la inauguración de los Galpones de Franja del Río. Nos propusimos darle la oportunidad a la mayor cantidad de niños y niñas de entrar al Museo y vivirlo desde adentro. Fue un éxito inmediato, y en pocos minutos había una fila para entrar al Museo, mientras que desde adentro se escuchaban pequeños gritos de alegría. Algunos niñes saltaban sin parar y corrían de un lado a otro de esta efímera arquitectura inflable y reciclada, mientras que otres, contemplativos, se tiraban en el suelo y observaban el tetraedro con sus inscripciones desde adentro. Alejandro Ortigueira, con su cámara en mano, capturaba estos momentos con respeto y cierta alegría contagiada.

Previous
Next

Domingo 14 de abril

Previous
Next

Este domingo sucedió un hecho especial. Llegamos a Franja del Río a las 9am y nos encontramos con escenario poco común: la atmósfera estaba quieta, casi no había un gramo de viento! Demás está decir que estas son las condiciones ideales para los vuelos con globos Aerosolares. No perdimos el tiempo y en pocos minutos teníamos tres globos volando, pero específicamente uno, especialmente equipado. Este globo fue provisto de una cuerda especial, más resistente y extensa, y una plataforma hecha artesanalmente para sostener dos cámaras GoPro. Pensábamos que quizás podríamos llegar mas alto, y efectivamente, este globo superó los 300 metros de altura, con una atmósfera quieta que propiciaba volar en este rango manteniendo nuestros estándares y protocolos de seguridad.

Luciano González Perlender, dronero profesional, aprovechó para hacer una espectacular toma de video en 360 grados del globo flotando en el aire a esa altura. Mientra el globo flotaba en un océano de aire, sobre el río Paraná en Argentina, pensábamos: ¿Cómo podemos encontrar nuevas formas de reimaginar la política de la atmósfera, desafiar las fronteras nacionales y encontrar soluciones creativas para nuestro entorno común? Este momento sublime, quizás fue tan solo un atisbo poético de acercarse a esta pregunta, que no obstante, en medio del antropoceno, sigue siempre presente.

Si te gustaría experimentar con los Aeroglifos que creamos en Rosario, los ponemos a tu disposición para que los bajes. Solo necesitás el programa Google Earth en tu compu, y al hacer doble click en el archivo se abrirá la trayectoria del globo.

Equipo Aerocene Rosario

Maxi Laina > Dirección

Vero Fiorito > Producción Ejecutiva

Gerardo Agudo > Producción General Franja del Río

Joaquin Ezcurra > Producción Aerocene

Eduardo Marengo > Museo Aerosolar

Camille Valenzuela Paravic > Jefa de producción

Alejandro Ortigueira > Fotografía y cámara

Luciano Gonzalez Perlender > Piloto Drone

Gonzalo Santiso > Editor de video

Martin Manzur > Banda sonora

Joni Morabes > Asitente de Producción Rosario

Alice Lamperti, Camilla Berggen Lundell, Gwilym Faulkner, Erik Vogler > Aerocene Team Berlin

Este proyecto fue posible gracias al apoyo de

logo-santa-fe-cultura

Aerocene arrives in Rosario, Argentina!

Aeronauts of Argentina, Aerocene arrives this weekend floating in the air to Rosario! We will be building a huge Aerosolar Museum and carrying out Aerosolar flights in the Paraná River coast, signing in the air our commitment towards a future free of fossil fuels. Everyone is invited!

Continue reading

Inflamable tiene voz

Inflamable tiene voz

Villa Inflamable, Dock Sud, Avellaneda

34°39'46.4"S 58°20’22.9”W

Photo by Natalia Buceta

El domingo 8 de julio, la Fundación Aeroceno en colaboración con Centro Comunitario Sembrando JuntosACIJ y el Blog Proyecto Riachuelo realizaron una jornada de reflexión con vuelos de globos aerosolares Aerocene Explorer en Villa Inflamable. Además de los vecinos de Inflamable, fueron invitados un equipo documental de la Universidad 3 de Febrero y el canal de televisión comunitario que cubre las villas de Buenos Aires, Urbana Te Ve.

La actividad surgió a partir de cumplirse en ese día el décimo aniversario del fallo Mendoza de la Corte Suprema de Justicia que trató la causa Mendoza sobre el sufrimiento ambiental causado por el estado crítico del río Matanza-Riachuelo y que ordenó la limpieza de su cuenca.

Lo que parecía ser una dia nublado con posibles lluvias intermitentes evolucionó en un dia con unos transeúntes cumulus nimbus y bastante sol, mientras se desarmaba una Sudestada sobre el Río de la Plata dejando vientos con rachas de 10 nudos.

Por la mañana, realizamos una recorrida por Villa Inflamable de la mano de un vecino conocido por muchos habitantes, Daniel. Recorrimos las calles mientras Daniel nos contaba de la vida en la villa y los problemas más importantes que aún sufren los vecinos. Se nota un claro abandono por parte del estado que toma un enorme contraste cuando se tiene en cuenta que esta comunidad convive con uno de los polos petroquímicos más grandes de Argentina. Es desconcertante ver circular una línea casi constante de camiones cisterna que abastecen de combustible a la megalópolis de Buenos Aires, atravesando normalmente todos los días por un barrio con necesidades tan urgentes.
Daniel nos contó que sufren el estado de las calles, un entramado de barro y algunas pocas calles de pavimento, y sobre todo la falta de servicios, como agua corriente potable, electricidad, gas, cloacas, alumbrado deficiente, la lista es grande. El estado a reconocido que el agua de red está contaminada y es nociva para la salud, armando a través de Acumar una red de distribución de botellones de agua potable. Cada una de las más de dos mil familias que habitan la Villa deben acudir diariamente a buscar sus botellones a un centro de acopio en la zona que habita.
La falta de una red cloacal es quizás uno de los problemas más acuciantes de la Villa, ya que los residuos cloacales desagotan en lagunas naturales que se encuentran dispersas por el territorio de Inflamable. Estas lagunas han acumulado basura de distinto tipo, domiciliaria e industrial y aunque aparentan sostener actividad biológica que colabora con el procesamiento de los residuos, son una zona de extremo riesgo para todas las enfermedades relacionadas a la presencia de larvas de mosquitos, como el dengue, el zika y la chikungunya.
Nuestro cálido guía, Daniel, nos contó que tiene 10 hijos, y al rato de caminar llegamos a su casa, un pequeño rancho con poca luz natural, sin puertas ni ventanas. Dialogamos con su mujer y algunas de sus hijas, que dibujaban con colores alegres en la mesa del comedor, con piso de tierra. Daniel actualmente coordina a trabajadores del plan de limpieza pública de la Villa, y aspira a poder construir sobre una losa en el fondo de su terreno, una casa de material con piso firme. Nuestra recorrida por el barrio terminó pasado el mediodía, ya que ya estaban arribando algunos invitados al Centro Comunitario Sembrando Juntos.
180630_Villa+Inflamable_2.jpeg
180630_Villa+Inflamable_4.jpeg
180630_Villa+Inflamable_3.jpeg
180630_Villa+Inflamable_5.jpeg
180630_Villa+Inflamable_12.jpg
180630_Villa+Inflamable_18.jpg
180630_Villa+Inflamable_21.jpg
180630_Villa+Inflamable_22.jpg
Luego de haber organizado un taller de armado de globos aerosolares con los chicos que acuden las clases de apoyo escolar en Sembrando Juntos, fuimos ampliando nuestra red contactos y uniendo las sinergias de distintas instituciones que trabajan para mejorar la calidad de vida en la Villa. Comenzando por supuesto por Claudia Espínola, líder de Sembrando Juntos, promotora jurídica y reconocida activista por los derechos de los habitantes de Inflamable. Claudia tiene una maravillosa familia que la ayuda y acompaña en todo lo que hace, como su hija Rocío Luque que estudia Trabajo Social en la Universidad de Lanús y conoce las familias de la villa y su lucha por vivir mejor.

Otra llegada auspiciosa fue la presencia de ACIJ (Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia), que viene realizando desde 2010 una labor impecable en la Villa, desarrollando una agenda de propuestas concretas para el cambio y talleres de economía productiva entre otras acciones. También se sumaron los arquitectos urbanistas Gustavo Cañaveral y Adolfo Rossi del Blog Proyecto Riachuelo, quienes nos dieron una clase magistral de la cuenca Matanza Riachuelo y su visión de vías navegables turísticas y productivas para el desarrollo de la zona.

Vias navegables y productivas, la visión de los arquitectos Gustavo Cañaveral y Adolfo Rossi para la cuenca del Matanza-Riachuelo
Ezequiel Viggiano de Sembrando Juntos preparó unas riquísimas bondiolas y choripanes para un almuerzo lleno de anécdotas de la zona, recordando la historia y evolución del Riachuelo, y sobre todo, el paisaje ribereño previo a la actividad antrópica petrolera corporativa que lamentablemente se asentó en este barrio en forma de gigantesco polo petroquímico.
Finalmente llegó la hora de los vuelos! Nos dirigimos al predio frente al depósito de containers, ya que la Saladita de Villa Inflamable estaba llena de barro por las lluvias de la semana anterior. Volamos dos globos Aerocene Explorer, junto a vecinos de Inflamable, como nuestro guía Daniel que vino con 4 de sus hijas menores. Los globos registraron variables atmosféricas y un Aeroglifo, o firma en el aire. Estas firmas que describen el vuelo de los globos aerosolares son recopiladas alrededor del mundo, como firmas en pos de un compromiso ético con la atmósfera, por un futuro libre de combustibles fósiles.
Firmamos por un futuro libre de combustibles fósiles!

En un momento cargado de emotividad, la activista Claudia Espínola leyó un documento escrito por la comunidad, en el cual se reivindica el trabajo histórico de los activistas de Inflamable y la cuenca Matanza-Riachuelo y se reclama por soluciones duraderas para la contaminación ambiental. Fueron recordadas, por no poder estar presentes, Fueron recordadas, por no poder estar presentes, lla antropóloga nacida en Inflamable Débora Swistun -quien escribió el famoso libro Inflamable, Estudio del sufrimiento ambiental, quien trabaja en distintas iniciativas ambientales y nos facilitó conocer Sembrando Juntos- y Beatriz Mendoza -impulsora que de la causa colectiva sobre la que falló la Corte Suprema, que lleva su nombre.

El grupo de vecinos, instituciones, voluntarios y niños que se reunión a reflexionar en esta jornada no solo logró ese objetivo, sino que además, quedó flotando en el aire un marcado sentimiento de hermandad, colaboración y solidaridad. Esos valores nos guían, en la búsqueda de una mejor calidad de vida para las 2000 familias de Villa Inflamable. Nuestras acciones futuras se orientan a continuar acompañando esta valiosa comunidad, y una serie de acciones concretas para lograr suplir alguna necesidad de los vecinos. Porque como reflexiona Claudia: “Inflamable tiene Voz”.

 

Fotos por Gabriela Sorbi, Natalia Buceta, Jimena Rodriguez Berisso y Margarita Ezcurra

Helenesee moves on air – Free Flight

Free Flight

Archimedes & Aerides

Saturday August 4

What would breathing feel like in a post fossil fuel epoch, and what is our response-ability?

How to challenge geopolitical borders in an age of climate inequality?

Last Saturday, August 4 in 2018, the Aerocene community reunited for two seperate free flights. First was an atmospheric rehearsal for the most sustainable and longest Aerocene Free Flight and for the first emissions-free around-the-world flight. After that, an aerosolar sculpture free flight that would be released from a kayak on the lake Helenesee.

Meeting at 8 am at Helenesee by the Wassersportzentrum, we started our journey towards decolonisation of the air from particulate matter.

Once upon a time, millenia ago, people began dreaming about taking flight. The philosophers and thinkers who first thought, wrote and spread the word about this possibility had no notion of fuel. However, once the Montgolfier brothers took flight, things took a turn for the unsustainable. The brothers, and the people following them, were to bare the label aeronaut, which describes someone who operates or travels in an airship or balloon. It’s a word connoting mythicism, forwardness and conquering the improbable, which turned out not to rather conceivable after all.

Over the last 50 years,  another generation of Aeronauts have resurfaced. Having a similar flare for exploring the improbable but slightly different intention, they revisit the great minds of the past which have been overlooked after the fossil fuel apocalypse. From this, they venture onwards, towards for brighter futures for all.

Like aeronauts uses s, futures do the same. Devoted people, from diverse backgrounds, in diverse communities, with diverse positive intentions, have gathered over the last decades to pave the way for us to quite literally, track them. In the case of the Aerocene community, the word aeronaut takes on another form. “Aero”, a short, clean word refers to the aerial, a symbol of the essence of our activities, communicating a message of simplicity in a world of tumultuous geopolitical relations, reminding us that the air belongs to everyone and should not depend on any type of sovereignty: free from borders, free from fossil fuels. “Naut”, also short for nautical, is a significant and perhaps accidental recognition of the similarity of floating in fluids, whether gaseous air or liquid water. The neologism highlights togetherness, as with the aeronauts of Aerocene, just like liquids and gases conjoin under the term fluids, our community effort synthesises under Aerocene.

The 4th of August was special; the Aerocene community united once again for an unforgettable free flight journey. Community commitment and fellowship, with each other as individuals, as well as with the earth, seemed to be the key ingredients bringing them together, this time with an added accomplishment: many had been camping on site prior to the morning of the free flight. After necessary preparations, tranquility took over the campers as they reconnected with the world around them and experienced the harmonic consonance of the earth. When crashing into sun-heated water, and peering upwards, surrounded by the power of the sun after it disappeared behind the horizon, we floated peacefully, perhaps unaware of the depth of meaning that this swim had for the upcoming flight.

Although our Aerocene journey had begun the previous evening, waking up with the sun and slowly recognising our surroundings, empirically and metaphysically, was a key moment in this free flight. Rising up, hopping down from a flying tent that was innocently strapped between trees, or rising up and out of an earthbound tent, revealed to us the peaceful surroundings. In that moment we couldn’t have felt the sun’s intensity stronger. Waking up differently than we were used to, out of the usual routine, gathering with the community and floating with Aerocene, we were still unaware of the two flights that were about to happen with our two sculptures: Aerides and Archimedes.

The Archimedean principle states that the upward buoyant force that is being exerted on a body and immersed in fluid, whether partially or wholly, is equal to the weight of the fluid that the body displaces. It acts in the upwards direction at the centre of mass of the displaced fluid. This principle applies to any body, including aerosolar sculptures, which tap into an unlimited source of energy, the Sun. The sculpture is designed to absorb and preserve as much infrared radiation as possible, and when the warm air inside the balloon becomes lighter than the ambient air, the resultant force is a vertical upwards force: the aerostatics force or ‘lift’. In this way, our Archimedes represents the dawn of aeronautics as well as the later ascent of the aerosolar many years later, as originating from the clean mathematical principle stated by him.

As aerosolar flights are weather dependent, needing sun and minimal wind to lift, and we were lucky to experience a warm and sunny day. While the sun was shining, returning to the water for a swim was a great option to cool our fragile bodies from the heat of the sun, the very source that lifts the Aerocene sculpture, allowing it to float in the air as we do beneath it in the water. Gently on the clear waters of the lake, we float with Aerocene, all heated by the sun. Due to the partially reflective material of the Aerocene sculpture, the air inside an envelope will slowly heat up until the inner air density is low enough to provide sufficient lift to overcome gravity and make the envelope rise. Once in the air, an untethered Sculpture can easily rise up to the stratosphere in a couple of hours. Filled only with air, lifted only by the sun and the infrared radiation from the surface of the earth, carried only by the wind, floating onwards without the use of fossil fuels, is a recent development of today’s aeronauts. Aeronautics has required patience, and this is no exception. Inflating the sculpture Archimedes was done by running in order to fill it with air, and waiting for it to begin to rise before guiding it to the water, from which it was released using a kayak. Despite light cloud cover at this time, the radiation reflecting off from the glistening water and the heat of the sun above allowed it to lift into the air smoothly.

In accordance to the patience required in these types of events, the importance of spending time with each other and getting to know one another cannot be overstated. We had plenty of time to do so on this day. After some intermission, which can always be expected with aerosolar launches, the launch team and the rest of the community were preparing for the first-ever free flight rehearsal launch. Aerides, a tetra shaped balloon, accompanied by a small ensemble of 6 sbs-13s, was aiming to reach a flight level of 13000 meters. Followed by stations worldwide in collaboration with the APRS community, the flight was a test of overnight long distance flight constantly capturing temperature data from inside and outside of the aerosolar sculpture. If it would travel across the globe, it would be the first time with a camera. Attached to the balloon, there was a solar cell and a tracker, Pecan Pico 10-B, built by Aerocene community member and radioamateur Sven, with help from Bob in Australia, their collaboration a global journey itself. Since Aerocene technology is open source, everybody has access to it, and to track, modify and to change, and is invited to do so.

The concept behind the flight was to photograph and analyse the behaviour of the solar balloon and its day-and-night-cycle, in which the power of the sun is ever present but also everchanging. The aim is to be able to complete an aerosolar emissions free around the world free flight in the foreseeable future. Just like we feel the heat of the sun within the water, as we float overtop, the sculpture also feels the heat of the sun through the membrane. Whether directly during the day, or indirectly throughout the night, it keeps itself afloat in this way.

The blazing hot day made us losing track of time and space as we became caught in the pulse of the relationship between the sun, earth and ourselves. Ever present and oscillating, the current of energy from the sun translated into a stream of consciousness. During the moments of the inbetween, when the pendulum briefly pauses at each end, at dusk and dawn, we were allowed to physically feel the constant oscillation of energy. We cool down at dusk and warm up at dawn, just like the aerosolar sculptures. Embodying us in the air, it was an eternal pendulum to which we all seemed to feel attached to. Together with our reflections during this event, an imaginative space opened. It was both physical and metaphysical, and became a space to pause and to reflect, reclaiming the space between us, the cosmos and the atmosphere.

In many ways, we devise new modes of sensitivity and reactivate a common imaginary towards achieving an ethical collaboration with the environment. We find ourselves usually in the every day, but this weekend was a heightened event in all of our lives. With the rehearsal of an aerosolar around the world flight, we pictured a new infrastructure, challenging and redefining an international right to mobility. Along with our community efforts, we re-assessed our connection to the earth, symbolising the opposition to the extractive approach developed by humans towards this planet. We call to re-examine the possibility of freedom of movement in the air above us.. In this way, as aeronauts of an  imaginative nature, we call for a new interplanetary ecology which reconnects elemental sources of energy of the sun and planets to break the boundaries of the sublunary. We can experience the dawn of this when floating with Aerocene, acquainting ourselves with the power of the sun and starting our journey towards the decolonisation of the air.

In this way amongst others, we devise new modes of sensitivity and reactivate a common imaginary towards achieving an ethical collaboration with the environment we find ourselves in every day, during this weekend a heightened presence in our lives. The rehearsal of an aerosolar around-the-world flight symbolises a new infrastructure which redefines an international right to mobility, and along with our community to reassess our connection to the earth, we hereby oppose the extractive approach developed by people towards the planet we inhabit. Instead, we call to re-examine the possibility of freedom of movement between countries, along with a reconnection between us and the elemental sources of energy, the sun and the planets. The dawn of this, the start of a new interplanetary ecology of interconnection between us all and the environment, can be sensed in moments like these, when we float with aerocene and re-acquaint ourselves with the power of the sun, beginning our journey towards the decolonisation of the air.

We re-acquaint ourselves with the power of the sun and we re-activate a common imaginary towards achieving an ethical collaboration with the environment. We find ourselves in every day, during this weekend a heightened physical presence in our lives. Within this, along with the rehearsal of an aerosolar around-the-world flight, we symbolise an imaginary new infrastructure which leaves behind the extractive approach people have adopted towards the earth, and re-assesses our connection to the earth and re-examines the possibility of free movement across the world as we move towards an interconnection between us and the elemental sources of energy, the sun and the planets, a new interplanetary ecology of practise in terms of oscillating harmony.